1- El misionero profundo: Esta postura clásica, también conocida como «el acto del semental», permite una conexión íntima y una estimulación profunda. En esta posición, el hombre se encuentra encima de la mujer, con sus cuerpos alineados, mientras penetra. Esta postura permite una mayor penetración y la estimulación del punto G de la mujer. También permite el contacto visual y la cercanía emocional.


